Las autoridades rusas elevaron este miércoles el tono de sus advertencias hacia la OTAN al asegurar que responderán con todos los medios a su alcance, incluidas las armas nucleares, si países occidentales intentan bloquear el enclave de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania. La amenaza fue transmitida en un mensaje dirigido a la alianza atlántica y confirmada después por la propia OTAN, que acusó a Moscú de recurrir a una retórica militar cada vez más agresiva.
Según un comunicado difundido por la embajada rusa en Irlanda, la OTAN estaría “preparando un bloqueo aéreo y marítimo” de Kaliningrado, una afirmación que el Gobierno de Vladimir Putin presentó como un asunto de máxima preocupación. En el texto, la representación diplomática sostuvo que la “élite política europea, irresponsable y miope, está jugando un juego peligroso”, y advirtió de que Rusia tratará de impedir cualquier intento de aislamiento del enclave con todos los recursos disponibles.
Mensajes de contenido similar fueron emitidos también por las embajadas rusas en Reino Unido y Bélgica. En ellos se insistió en que no debe haber dudas sobre la disposición de Moscú a utilizar todo su arsenal, incluidas las armas nucleares, para defender su territorio si la OTAN intenta separar Kaliningrado del resto de Rusia. Además, se planteó la posibilidad de ataques “preventivos contra centros de toma de decisiones” en países de la Alianza en una fase temprana de un eventual conflicto.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov afirmó que Moscú está siguiendo de cerca las declaraciones procedentes de capitales europeas sobre supuestos planes para bloquear Kaliningrado. Peskov aseguró que en varias ocasiones se han escuchado expresiones “bastante indignantes” desde Polonia y otros países de Europa relacionadas con ese territorio y consideró “perfectamente lógico” que los diplomáticos rusos recuerden a las “cabezas calientes” europeas las directrices de Moscú en la materia.
La OTAN confirmó haber recibido el documento y respondió subrayando que se trata de una alianza defensiva. Su portavoz, Allison Hart, afirmó que ninguna de sus actividades ni ejercicios representa una amenaza para Rusia y rechazó de forma tajante “la amenaza del uso de la fuerza”, incluida cualquier retórica nuclear que calificó de irresponsable. Hart reiteró además la exigencia de los aliados a Moscú para que ponga fin a su guerra no provocada en Ucrania.
La portavoz añadió que el uso de “tácticas híbridas” por parte de Rusia refleja una situación de desesperación y sostuvo que ese tipo de maniobras no frenará el apoyo de los aliados a Kiev. (EFE, AP)