Barrio Constructor Banner

La dirigencia campesina de Tarija encendió la alerta por la falta de agua que golpea a por lo menos cuatro municipios del departamento, donde la sequía extrema y las temperaturas que superan los 40 grados ya están afectando a cultivos, ganado y sistemas de agua potable. Ante este escenario, las autoridades municipales, en coordinación con las subgobernaciones, iniciaron la distribución de agua en cisterna para intentar cubrir las necesidades más urgentes de la población y de los animales.

El ejecutivo de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (FSUCCT), Tomás Velázquez, señaló que las familias campesinas de Yunchará, Caraparí, Entre Ríos y El Puente son, por ahora, las más perjudicadas por la ausencia de lluvias y el incremento del calor. Según explicó, la sequía ya provocó mortandad de ganado, pérdidas en la producción agrícola y una reducción considerable en los caudales de los sistemas de agua potable.

La preocupación también se extiende a las comunidades que dependen del riego. Hilarión Centeno, dirigente campesino de la Central del Municipio de El Puente, advirtió que la falta de agua para esta actividad mantiene en riesgo a varios cultivos, lo que agrava aún más la situación de las familias productoras.

En Caraparí, el ejecutivo de Desarrollo, Yerko Henry Urrelo Ticona, detalló que las zonas más golpeadas por la sequía son Zapatera Centro, Zapatera Norte, Boyuy y Chicharito. El problema alcanza además a las comunidades guaraníes de Atajado y Karaguatarenda, donde las familias enfrentan dificultades para acceder a agua destinada tanto al consumo humano como a la ganadería.

Urrelo informó que, frente a este panorama, ya se comenzó con la entrega de agua mediante carros cisterna para atender a las familias y a los animales. Sin embargo, advirtió que si la sequía continúa, el impacto podría ampliarse a otras comunidades de Caraparí y llegar también a Yacuiba y Villa Montes, con consecuencias importantes para los sectores agrícola y ganadero.

En Yunchará, el alcalde Pascual Díaz indicó que el municipio figura entre los más afectados por los efectos del cambio climático. Recordó que en el primer semestre las granizadas dañaron a varias comunidades y provocaron pérdidas en la producción agrícola y en la ganadería bovina, camélida y caprina.

A esa situación se sumó, durante el segundo semestre, la falta de lluvias y las temperaturas superiores a los 40 grados, que profundizaron las dificultades en la zona alta. Allí, varias comunidades ya enfrentan problemas para garantizar el suministro de agua potable, mientras también disminuye la disponibilidad del recurso para el ganado y para cultivos de hortalizas, frutas y otros productos de la región.

El panorama se complica aún más por la caída en los niveles de almacenamiento. El presidente de la Asociación de Regantes del departamento de Tarija, Yobani Quispe, informó que en varias regiones las represas y atajados registraron una disminución de hasta el 60% en su caudal.

Esa reducción, advirtió, eleva el riesgo de desabastecimiento para la ganadería y la producción agrícola en zonas de Cercado, Uriondo, San Lorenzo, Padcaya, Bermejo y Entre Ríos, donde la escasez de agua empieza a sentirse con mayor fuerza.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts