Las valoraciones médico forenses realizadas a las dos niñas reportadas como desaparecidas en El Alto no evidencian, por el momento, daños físicos que permitan establecer alguna afectación de ese tipo, según informó el secretario municipal de Desarrollo Humano y Social Integral de la Alcaldía de El Alto, Israel Fernández, en una entrevista con UNITEL.
El funcionario dio a conocer ese dato al referirse a los primeros resultados de los estudios forenses dentro del caso que involucra a Wara y Ayme, de seis y nueve años, respectivamente. Al mismo tiempo, explicó que el sindicado del rapto decidió acogerse a su derecho al silencio frente a los investigadores.
Fernández sostuvo que existen elementos que respaldan la investigación y reiteró la hipótesis de que el presunto agresor habría planificado el rapto, tomando en cuenta que vivió durante bastante tiempo en el lugar y conocía a las víctimas. En ese contexto, señaló que la referencia de las niñas también debe ser considerada, en alusión a la recomendación 39 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
En medio de la indignación vecinal y las demandas de justicia, también surgieron especulaciones sobre una supuesta condición mental del aprehendido. Sin embargo, el secretario edil afirmó que hay elementos para desvirtuar ese extremo y mencionó que el hombre estudia la carrera de medicina, al insistir en que existen bases para sostener la imputación.
Asimismo, indicó que el domicilio ubicado en Viacha pertenece al sindicado y recordó que en esa ciudad abandonó el fin de semana a una de las niñas. Según su versión, el hombre ya conocía el recorrido y sabía que las menores asistían a una iglesia cercana a su vivienda, por lo que tenía conocimiento del entorno.
La mañana del martes, vecinos se concentraron cerca de la escuela Canadá, marcharon para exigir justicia y luego se dirigieron hasta la casa del sindicado, donde instalaron una vigilia a la espera de las autoridades. La Fiscalía allanó el inmueble y encontró prendas de vestir que fueron reconocidas por los padres de las víctimas. Los vecinos, además, exigieron la expulsión de la familia del hombre, quien fue capturado la noche del lunes cuando intentaba huir.
El caso se remonta al sábado 3 de octubre, cuando Wara y Ayme fueron reportadas como desaparecidas. Horas después, Wara fue abandonada en un centro de salud de Viacha. La niña contó que un hombre se llevó a ambas con el argumento de que era un familiar.
La captura del sospechoso se produjo el lunes, luego de un operativo improvisado por taxistas. Una conductora identificó a la niña y al hombre; al verse descubierto, este intentó escapar, pero fue detenido minutos después y trasladado a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen.
El sindicado es investigado por trata de personas. De acuerdo con los reportes preliminares, aparentemente padece una enfermedad mental, aunque la Fiscalía aguarda los resultados de los estudios médicos tanto del aprehendido como de las víctimas, según indicó la fiscal Lidia Yujra.
Las pesquisas también establecen que, mientras permanecía en su casa, el presunto raptor actuaba con normalidad frente a su familia y compartía almuerzos, cenas y otras actividades como si nada ocurriera, pese a que mantenía encerrada a la niña en su habitación. En tanto, los padres del sujeto anunciaron que no lo protegerán y que dejarán en manos de la Justicia la definición de su situación.