Un soldado que logró sobrevivir a las dos explosiones registradas en el Regimiento Bolívar de Viacha, en La Paz, relató al vicepresidente Edmand Lara que, tras la primera detonación, los militares recibieron la orden de volver al sector para llevar agua en botellas e intentar apagar el incendio, pese a que varios ya habían resultado heridos.
El conscripto, que continúa hospitalizado, explicó que el día de la tragedia realizaba actividades deportivas junto a otros militares del primer y segundo escalón. Luego salió a caminar por las inmediaciones del monoblock del cuartel y fue en ese momento cuando se produjo la primera explosión.
“Justo cuando estaba caminando por el monoblock, ahí fue la primera explosión y me hizo volar hasta la Prevención”, relató. La onda expansiva, de acuerdo con su testimonio, le causó lesiones en los oídos, la cabeza, los ojos y las rodillas.
Después de esa primera detonación, el soldado contó que corrió con otros camaradas hacia una zona que identificó como un contenedor de basura, mientras el área de prevención había quedado destruida. “No sabía dónde ir, además la prevención ya estaba toda destrozada. Yo quería escaparme, me quedé en shock”, afirmó.
Pese a las heridas que presentaba, dijo que más tarde recibió la instrucción de regresar para colaborar en el control del fuego provocado por la explosión. “Nos han dicho que vayamos a traer agua para apagar el fuego”, relató.
Según su versión, varios soldados fueron con botellas de agua y volvieron corriendo hacia el sector del monoblock. “Todos, con mis camaradas, hemos ido a traer agua, hemos ido corriendo hasta el monoblock”, recordó.
El conscripto señaló que algunos de sus compañeros permanecieron en el lugar intentando sofocar las llamas, mientras él quedó algo más alejado. Fue entonces cuando ocurrió la segunda explosión, de mayor intensidad. “Ahí ha ocurrido la segunda explosión. Mis camaradas estaban adentro”, dijo.
Explicó que para ese momento ya se encontraba en otra zona del cuartel y que después fue trasladado a sanidad. “Yo estaba lejos, ya estaba en sanidad”, relató.
En la parte final de su testimonio, aclaró que parte de lo que sabe sobre lo ocurrido antes de la segunda detonación lo conoció por comentarios de otros camaradas, por lo que no se trata de hechos que haya visto directamente.
De acuerdo con esa versión, un instructor habría ingresado sin autorización al área del monoblock acompañado por otros soldados del Centro de Mantenimiento. “Mis antiguos me dijeron que ha entrado un instructor sin autorización, dice que es el sargento que ha fallecido, ha entrado con los sarnitas del Centro de Mantenimiento, dice que creo eran unos diez”, manifestó.
El soldado añadió que, según lo que le contaron, habría existido una manipulación incorrecta de algún elemento antes de la detonación. “Creo le hicieron renegar y como no sabían manejar, algo apretaron mal y ha explotado”, relató.
Esa versión deberá ser verificada por la investigación de la Fiscalía y por las pericias técnicas, que buscan establecer qué provocó las explosiones y qué material había en el lugar.
Hasta este martes, la Fiscalía informó del hallazgo de nueve cuerpos sin vida en el área afectada por las explosiones. Las labores de búsqueda de otras posibles víctimas también fueron suspendidas temporalmente por el riesgo existente en la zona.
El testimonio del soldado se suma ahora a las investigaciones que intentan reconstruir lo ocurrido minuto a minuto en el Regimiento Bolívar, desde la primera detonación hasta la segunda explosión y sus consecuencias.