El Comité Cívico de Tarija dio un nuevo paso en el proceso para renovar a su directiva, aunque todavía no existe una convocatoria definitiva para las elecciones internas. La institución matriz ya elaboró un proyecto de llamado a comicios, pero antes de oficializarlo deberá ponerlo en consideración de las provincias que integran la entidad, cuyos representantes tendrán la tarea de revisar y validar los plazos y condiciones planteados. Solo después de ese consenso se definirá la fecha exacta en la que el departamento elegirá a una nueva cúpula cívica.
La actual directiva, presidida por Jesús Gira, asumió en la Casa Cívica tras el Congreso de la Tarijeñidad realizado en julio de 2023. Su mandato concluyó formalmente dos años después, aunque la gestión se extendió más allá de lo previsto. Según se explicó desde la propia estructura cívica, esa postergación estuvo vinculada con la coincidencia del calendario institucional con procesos electorales de mayor alcance, primero las elecciones generales de agosto de 2025 y luego las subnacionales de marzo de 2026, en las que se definieron gobernaciones, alcaldías y asambleas departamentales. Esa superposición de fechas fue el argumento utilizado en más de una ocasión para aplazar la renovación de autoridades.
Sin embargo, la prolongación del mandato también generó molestia dentro del propio movimiento cívico. Exdirigentes y organizaciones afiliadas expresaron observaciones a la extensión de la gestión y reclamaron que se active cuanto antes el proceso electoral. Frente a esas críticas, la dirigencia impulsó en los últimos meses una revisión de las instituciones que forman parte del Comité, con el objetivo de depurar el padrón de entidades habilitadas para participar en la futura votación.
Ese trabajo permitió identificar organizaciones que continuaban registradas como miembros activos pese a no contar con personería jurídica vigente, además de otras que mantenían documentación desactualizada. Desde la directiva se sostuvo que este saneamiento era un paso necesario para garantizar transparencia en el proceso y evitar cuestionamientos posteriores sobre la legitimidad de los votos emitidos por instituciones que no cumplieran con los requisitos legales para intervenir en el congreso electivo. La conducción actual insistió, además, en que la intención no es prolongarse en el cargo, sino ordenar la estructura interna antes de convocar a una nueva elección y resguardar a la entidad de eventuales intentos de injerencia política externa.
Con esa fase ya encaminada, la redacción del borrador de convocatoria se convirtió en el siguiente paso del proceso. El documento contiene los lineamientos generales para la renovación de la directiva, aunque su versión final dependerá del acuerdo que se alcance con las provincias, consideradas piezas clave dentro de la estructura del Comité Cívico. Su conformidad será determinante para destrabar el cronograma y habilitar la publicación oficial del llamado a elecciones. Una vez logrado ese consenso, recién quedará establecida la fecha del congreso en el que se elegirá a las nuevas autoridades.
Todo este proceso se desarrolla en un contexto político particular para Tarija, que en los últimos meses atravesó un intenso calendario electoral con la elección de gobernador, alcaldes y asambleístas. Según la propia dirigencia cívica, ese escenario incidió en la decisión de esperar un momento más estable antes de encarar la renovación interna. Mientras tanto, la expectativa se mantiene en torno a cuándo se difundirá la convocatoria oficial y se abrirá formalmente la competencia por la presidencia de la Casa Cívica.