El proyecto para la construcción del Túnel del Aguaragüe continúa avanzando en su fase de estudio y, según la planificación regional, podría llegar a su conclusión entre diciembre de 2026 y enero de 2027. A partir de ese punto, se abriría una nueva etapa enfocada en la obtención de los recursos económicos necesarios para hacer realidad la obra vial.
Así lo informó el ejecutivo de Desarrollo de Caraparí, Yerko Urrelo, quien explicó que el trabajo técnico se encuentra en una etapa avanzada y que la prioridad inmediata es completar la documentación exigida para luego encaminar las gestiones de financiamiento. La infraestructura es considerada por las autoridades chaqueñas como una obra clave para mejorar la conectividad y generar mejores condiciones para el transporte de la producción regional.
El proyecto prevé la construcción de un túnel de aproximadamente 1.200 metros en la serranía del Aguaragüe, dentro del tramo Campo Pajoso-Caraparí, que forma parte de la Red Vial Fundamental. Su ejecución permitiría una conexión más directa entre Caraparí y Yacuiba, reduciendo las dificultades que hoy enfrenta el tránsito por la zona montañosa.
Durante 2026, la iniciativa recibió un impulso institucional mayor luego de que el Gobierno nacional la declarara de interés público y prioridad nacional. Esa decisión abrió el camino para agilizar los procedimientos técnicos, administrativos y ambientales vinculados con la infraestructura.
En enero ya se habían realizado reuniones entre la Administradora Boliviana de Carreteras, el Ministerio de Obras Públicas y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas, con el objetivo de definir las condiciones que permitan viabilizar el proyecto. En ese marco, se planteó la necesidad de compatibilizar la construcción de la carretera con las medidas de protección del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Aguaragüe.
El componente ambiental ocupa un lugar central en esta iniciativa, debido a que la obra está proyectada en una zona de alta relevancia ecológica y de provisión de recursos hídricos para poblaciones del Chaco. Por ello, las instituciones involucradas han señalado la importancia de incorporar acciones de monitoreo y resguardo de las fuentes de agua durante las distintas etapas del proyecto.
A la vez, organizaciones indígenas de la región expresaron durante el año sus observaciones sobre la intervención de la serranía, principalmente por los posibles efectos sobre los recursos hídricos y por la necesidad de garantizar los procedimientos de consulta establecidos para las comunidades. Estas posiciones suman un elemento adicional al proceso de viabilización y deberán ser consideradas dentro de los procedimientos correspondientes.
Desde la perspectiva productiva y regional, el túnel es visto como parte de una estrategia de integración que va más allá del ámbito municipal. La conexión entre Caraparí y Yacuiba permitiría fortalecer el vínculo del Gran Chaco con el resto del departamento y con los corredores internacionales que se dirigen hacia Argentina y Paraguay.
La relevancia económica del proyecto también está asociada a la posibilidad de mejorar el transporte de productos agrícolas, pecuarios y otros bienes generados en la región. Una conexión más eficiente podría facilitar la llegada de la producción a centros de consumo y puntos fronterizos, al reducir tiempos de traslado y costos de circulación.
La conclusión del estudio será, en consecuencia, el paso previo para ingresar a la fase de ejecución. Una vez concluida esa documentación, las autoridades deberán definir la estrategia de financiamiento, establecer el mecanismo para acceder a los recursos y precisar las condiciones técnicas y administrativas que permitan avanzar hacia la contratación de la obra.
Para Caraparí, el reto inmediato estará en cerrar el proceso de planificación y convertir el proyecto en una propuesta con respaldo técnico y financiero suficiente. La expectativa regional apunta a que la finalización del estudio abra una nueva etapa de gestión ante el Gobierno nacional, organismos de financiamiento y otras instancias que puedan participar en la construcción.
De esta manera, el Túnel del Aguaragüe se mantiene entre los principales proyectos de infraestructura vial promovidos para el Gran Chaco. Su eventual ejecución no solo modificaría la conexión terrestre entre Caraparí y Yacuiba, sino que también podría convertirse en un componente relevante para ampliar las posibilidades comerciales de la producción chaqueña y consolidar una ruta de integración hacia los mercados fronterizos.