Hay creciente molestia entre los usuarios del transporte interdepartamental por el incremento de las tarifas, que en algunos casos denuncian como desproporcionado y de hasta el 100%, luego de la eliminación de la subvención al diésel. Los pasajeros exigen a la Autoridad de Transporte y Telecomunicaciones (ATT), entidad encargada de regular el sector, que intervenga para evitar que el costo de la medida termine recayendo por completo sobre quienes viajan.
Frente a estas denuncias, el director de la ATT, Carlos Agreda, sostuvo que cualquier ajuste en el precio del pasaje no puede entenderse como una traslación automática del aumento del combustible. Explicó que la tarifa final depende de varios elementos y no solo del precio del diésel.
“No es lineal ni directo, porque fuera del incremento en el combustible, hay que evaluar el conjunto de situaciones: el precio del combustible, la ocupación de las unidades móviles, las distancias, es decir, hay un conjunto de factores que configuran la estructura de una tarifa en el sector interdepartamental”, señaló.
Agreda afirmó además que, según la estructura de costos, entre el 20% y el 25% del transporte interdepartamental corresponde al combustible, por lo que calificó como abusivas las decisiones adoptadas de manera unilateral por algunas empresas que prestan este servicio.
También remarcó que la ATT no ha autorizado ningún incremento en las tarifas y que, ante las denuncias recibidas, se iniciaron procesos de fiscalización y control en todas las terminales del país.
El director de la entidad también hizo una diferenciación entre los distintos tipos de transporte. Indicó que el urbano está bajo la tuición de las alcaldías y utiliza mayormente GNV y gasolina; el interprovincial depende de las gobernaciones; mientras que el interdepartamental está regulado por la ATT y emplea prácticamente en su totalidad diésel, por lo que el impacto de la eliminación de la subvención resulta importante.