Liverpool logró imponerse en San Siro al Inter de Milán con un ajustado marcador de 0-1, gracias a un penalti convertido por Szoboszlai en el minuto 88. Este triunfo marca el regreso a la senda de la victoria para el conjunto inglés, que venía de dos encuentros sin ganar, en un contexto marcado por la ausencia del delantero Mohamed Salah, quien fue apartado del encuentro tras realizar críticas públicas hacia el entrenador Arne Slot.
El enfrentamiento estuvo envuelto en la controversia generada por la exclusión de Salah, lo que acaparó gran parte de la atención. A pesar de ello, Liverpool logró mantener la concentración y obtener los tres puntos en un partido que tuvo momentos de tensión, especialmente tras la decisión arbitral que otorgó un penalti a favor de los visitantes. Los jugadores del Inter cuestionaron la sanción, considerando que la acción de Bastoni sobre Wirtz no justificaba la pena máxima.
Desde el inicio, Liverpool mostró un juego ofensivo dominante. El Inter, afectado por la ausencia de jugadores clave como Calhanoglu y Acerbi durante la primera media hora, se vio obligado a defender con intensidad. La defensa italiana, liderada por Sommer en la portería y los centrales Akanji y Bisseck, logró contener las oportunidades más claras del rival hasta que el equipo local encontró su ritmo.
Un momento destacado fue el gol anulado a Konate en el minuto 32, tras la revisión del VAR que detectó un toque de brazo previo de Ekitike, lo que mantuvo el marcador en cero. Posteriormente, el Inter reaccionó con un disparo de Lautaro Martínez que exigió una gran intervención de Alisson. En la segunda mitad, el equipo dirigido por Cristian Chivu mostró superioridad durante varios minutos, generando peligro a través de jugadores como Dimarco, Bastoni, Thuram, Lautaro y Barella.
Sin embargo, la definición llegó al final del encuentro. En una jugada aparentemente intrascendente, Bastoni cometió una falta sutil al detener la carrera de Wirtz, lo que fue revisado por el VAR y sancionado con penalti. Szoboszlai se encargó de ejecutar la pena máxima con un disparo potente y colocado, imposible de detener para Sommer, asegurando así la victoria para Liverpool.
Este resultado representa un impulso importante para el equipo inglés, que demuestra su capacidad para ganar incluso sin la presencia de una de sus figuras principales. Con esta victoria, Liverpool suma 12 puntos y se posiciona virtualmente en el octavo lugar de la tabla, mientras que el Inter permanece en la quinta posición con la misma cantidad de unidades, acumulando dos derrotas consecutivas
