El arresto del expresidente Luis Arce en el marco de las investigaciones relacionadas con el caso Fondo Indígena ha provocado diversas reacciones entre sectores opositores al Movimiento Al Socialismo (MAS).
Martín Camacho, abogado y representante legal del gobernador Luis Fernando Camacho, afirmó que la detención era una consecuencia esperada tras la orden de aprehensión contra la exdiputada Lidia Patty por el mismo caso. Según Camacho, la transferencia de fondos destinados a comunidades indígenas hacia cuentas privadas, autorizada por Arce, configura un delito de conducta antieconómica y otros posibles ilícitos penales.
Por otro lado, Reinerio Vargas, rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, expresó su esperanza de que este proceso judicial sea un precedente para garantizar justicia y responsabilidad en el manejo de recursos públicos. Destacó la importancia de llevar adelante una investigación rigurosa, transparente y respetuosa del debido proceso que incluya a todos los involucrados. Vargas subrayó que los recursos en cuestión pertenecen a toda la población y deben ser recuperados para su uso legítimo en el desarrollo de las comunidades.
El senador Branko Marinković, a través de la plataforma X, señaló que la detención de Arce no debe interpretarse como una represalia política, sino como una muestra del compromiso de Bolivia con el respeto a la justicia y el cumplimiento de la ley. Marinković afirmó que la población espera que se sancione a Arce conforme a los delitos que se le imputan y que se esclarezcan todos los casos de corrupción y abuso vinculados a esta investigación.
Finalmente, la exdiputada y abogada Luisa Nayar también se pronunció en la red social X, indicando que el siguiente en ser procesado debería ser Evo Morales. Nayar enfatizó que quienes cometen actos ilícitos deben enfrentar las consecuencias legales y calificó a Arce como un responsable del deterioro del país, exigiendo que se aplique la ley con rigor
