Los ministros de Defensa, Ernesto Justiniano, y de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, comparecieron este miércoles 16 de septiembre ante el pleno de la Asamblea Legislativa Plurinacional para presentar un informe oral sobre el estado de excepción vigente en Bolivia desde el 20 de junio y sustentar la solicitud de ampliación de esa medida. La presencia de ambas autoridades en el hemiciclo fue dispuesta por el presidente Rodrigo Paz, según informó el presidente nato de la ALP, Edmand Lara.
Durante su intervención, Oviedo expuso los argumentos que, según el Ejecutivo, respaldan la continuidad del régimen especial. Señaló que la medida busca resguardar la vida de los bolivianos y proteger derechos fundamentales como el trabajo, la educación y el libre tránsito, además de evitar mayores afectaciones a la economía del país y a la circulación de comerciantes.
El ministro de Gobierno también hizo énfasis en las consecuencias que, de acuerdo con el informe presentado, han generado los bloqueos en las rutas nacionales. Indicó que las interrupciones del tránsito han dificultado el abastecimiento de suministros esenciales y han impactado de forma directa en miles de trabajadores del sector transporte.
En ese contexto, Oviedo afirmó que más de 5.000 transportistas quedaron secuestrados en las carreteras a causa de las medidas de protesta. Añadió que los ministerios de Gobierno y Defensa realizaron 12.900 operativos, movilizaron 22.267 medios de transporte en logística y ejecutaron 151 desbloqueos, aunque precisó que esos datos son preliminares.
La exposición ante la ALP se centró en los efectos operativos y sociales que el Gobierno atribuye a la conflictividad, especialmente por las dificultades en el traslado de alimentos y medicamentos. Con base en ese panorama, las autoridades solicitaron que el estado de excepción continúe.