En el municipio paceño de Tipuani, las recientes inundaciones han sido atribuidas a la actividad de cooperativas auríferas con participación de socios chinos, según denuncias realizadas por autoridades locales. La asambleísta departamental Samanta Coronado señaló que estas organizaciones mineras, aunque cuentan con registros legales, operan de manera irregular al no cumplir con la reposición de suelos y al trabajar en áreas no autorizadas, lo que ha contribuido significativamente a las crecidas del río Tipuani.
Por otro lado, un empleado de una de estas cooperativas, que prefirió mantener su identidad en reserva, criticó la falta de respuesta y medidas preventivas por parte de las autoridades municipales y departamentales, específicamente del alcalde Fernando Vera y del gobernador Santos Quispe. El trabajador destacó que más de 70 familias damnificadas permanecen en condiciones precarias, algunas incluso alojadas en el coliseo local, y exigió una intervención urgente por parte del Viceministerio de Defensa Civil y el gobierno departamental.
En relación a la infraestructura afectada, se recordó que el puente Cangallí, cuya reconstrucción fue anunciada en un acto oficial con la presencia del gobernador y dirigentes cooperativistas, aún no registra avances significativos. La falta de esta vía mantiene aisladas a varias comunidades, obligando a los habitantes a utilizar rutas alternativas que incrementan sus costos y dificultan el acceso.
Coronado también recordó que entre diciembre y junio del presente año, Tipuani ya había sufrido una inundación que destruyó numerosas viviendas, situación que llevó al alcalde a advertir sobre la posible desaparición de construcciones en el municipio y la necesidad de considerar un eventual traslado de la población afectada.
Una investigación detallada reveló que el aumento del nivel del río Tipuani, que llegó a superar en hasta 10 metros el nivel habitual, se debe a la falta de reposición de suelos, la contaminación por desechos mineros y la “industrialización” de desmontes mediante maquinaria pesada operada por cooperativas con participación de súbditos chinos. Estas prácticas han agravado la vulnerabilidad de la zona ante eventos naturales, generando un impacto directo en la seguridad y bienestar de las comunidades locales
