La gobernación enfrenta actualmente el pago anual de 100 millones de bolivianos correspondientes a una deuda significativa adquirida en gestiones anteriores, la cual continuará siendo saldada durante los próximos cinco años debido a su magnitud. Así lo señaló el gobernador Oscar Montes Barzón, quien recordó que en diciembre la institución tuvo que afrontar dos importantes débitos: uno de 6 millones de bolivianos a una constructora por una obra en la provincia O’Connor, y otro de 8 millones de bolivianos descontados por el Ministerio de Salud del Sistema Universal de Salud (SUS), debido a la falta de recursos provocada por la disminución en los ingresos por regalías.
Actualmente, la administración gubernamental espera la última transferencia del año para priorizar el pago de salarios, y posteriormente enfocarse en la reorganización financiera con el fin de entregar estados contables ordenados a la próxima gestión. Las dificultades económicas se remontan al año 2015, cuando los ingresos por regalías comenzaron a disminuir considerablemente y no se implementaron los ajustes necesarios. En lugar de ello, se recurrió a la contratación de fideicomisos por cerca de 1.000 millones de bolivianos para mantener la operatividad entre 2015 y 2020, monto que ahora se está amortizando.
Según Montes, si la actual administración hubiera contado con esos recursos para inversión, la gestión habría sido distinta; sin embargo, además de ordenar la institución, se ha tenido que destinar una parte importante del presupuesto al pago de estas deudas. El gobernador advirtió que la próxima administración continuará enfrentando esta carga financiera, con pagos anuales de 100 millones de bolivianos durante cinco años más, describiendo la situación como “dramática”.
Asimismo, Montes informó que en diciembre los empleados gubernamentales no recibieron sus salarios, por lo que en enero se pagará el mes de noviembre, y en febrero se completará el pago correspondiente a diciembre, evidenciando la crítica situación económica que atraviesa la gobernación.
En relación con el decreto supremo 5503 promulgado por el gobierno nacional, el gobernador consideró que su implementación era necesaria desde hace mucho tiempo, ya que libera la subvención en el precio de los combustibles. Señaló que las subvenciones pueden ser beneficiosas si son temporales y están destinadas a impulsar la economía o proyectos socioeconómicos, pero cuando se mantienen por períodos prolongados generan dependencia y distorsionan el funcionamiento normal del mercado
