Miles de aficionados se congregan en largas filas para adquirir boletos y presenciar el encuentro amistoso entre Bolivia y Panamá, programado para este domingo. La venta presencial en el estadio departamental IV Centenario enfrenta serias dificultades, ya que la atención en las boleterías avanza con lentitud debido a fallas intermitentes en el sistema informático.
Desde la noche del lunes, numerosos seguidores han pernoctado en las inmediaciones del estadio con la esperanza de asegurar su entrada para ver al seleccionado nacional antes del repechaje rumbo a la Copa Mundial que se celebrará este año en Estados Unidos, Canadá y México. Sin embargo, el progreso en las filas es extremadamente lento, lo que ha generado frustración y protestas entre los asistentes.
Algunos compradores expresan su descontento ante la falta de organización y la demora en el proceso de venta. Casos como el de un aficionado que posee la ficha número 1.300 y apenas ha avanzado hasta el puesto 300 ilustran la magnitud del problema. Además, se reportan críticas hacia el personal encargado de la atención, considerado insuficiente para manejar la gran demanda.
A pesar de las complicaciones, los hinchas mantienen su determinación de permanecer en las filas hasta conseguir sus boletos, motivados por la oportunidad de apoyar al equipo nacional en este importante partido de preparación, dirigido por Óscar Villagas. La expectativa en la ciudad es notable, siendo esta la segunda ocasión que el seleccionado boliviano juega un amistoso en esta localidad desde 1994, cuando estuvo bajo la dirección de Xavier Francisco Azkargorta.
En cuanto a la distribución de las entradas, se informó que solo el 30% de las 14 mil localidades disponibles fueron ofertadas de manera presencial, mientras que el 70% restante se comercializó a través de plataformas digitales. A tres días del encuentro, se anticipa que la demanda continuará siendo alta, pese a los inconvenientes presentados en la venta física
