El Colegio Médico de Bolivia ha activado una alerta nacional tras la detección de 14 posibles casos de influenza H3N2 con la variante K. Según informó el presidente de la institución, Wilfredo Anzoátegui, en Santa Cruz se confirmó un caso positivo de H3N2, por lo que la principal recomendación es fortalecer las medidas preventivas para evitar la propagación de esta enfermedad.

Anzoátegui detalló que la variante K corresponde a una mutación de la influenza A, conocida anteriormente como H3N2. Esta infección afecta principalmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Por ello, enfatizó la importancia de acudir a los centros de vacunación para recibir la inmunización contra la influenza.

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) emitió una alerta naranja después de que una paciente de 26 años, proveniente de un vuelo con escalas en Japón, España y Brasil, fuera hospitalizada en estado grave y falleciera 48 horas después. El diagnóstico confirmó que padecía influenza tipo H3N2, aunque aún se está a la espera de la confirmación sobre la presencia de la variante K mediante análisis que serán enviados al exterior.

Las autoridades sanitarias indicaron que esta enfermedad genera un cuadro respiratorio severo, con complicaciones en bronquios y pulmones que se agravan rápidamente, generalmente entre el segundo y tercer día de síntomas. A diferencia de otras cepas como AH1N1 y H3N2 que circulan regularmente en el país y permiten una intervención médica más oportuna, la variante K presenta una evolución más rápida y grave, pudiendo requerir intubación, ingreso a terapia intensiva o incluso causar la muerte en un corto plazo.

En lo que va del año, Bolivia ha registrado 1.305 casos confirmados de influenza AH1N1, lo que evidencia la circulación activa de virus respiratorios en el territorio.

Entre los síntomas a tener en cuenta se encuentran tos, dolor de garganta, fiebre alta, malestar general y dolores corporales. También es común que se presenten síntomas digestivos como diarrea y dolor abdominal. Para prevenir el contagio, se recomienda ventilar los espacios cerrados, evitar el contacto físico con personas enfermas, no permanecer en lugares concurridos y mantener distancia de quienes tosan o estornuden.

El presidente del Colegio Médico subrayó que, aunque la influenza H3N2 con variante K tiene una alta tasa de contagio, la mortalidad está relacionada principalmente con la presencia de enfermedades crónicas en los pacientes afectados. Por ello, la situación es controlable si se aplican las medidas adecuadas.

Para enfrentar este brote, se han desplegado brigadas médicas en diversas regiones del país y se trabaja en coordinación con autoridades locales para fortalecer la respuesta sanitaria. Ante la detección de un caso, se realiza un rastreo y aislamiento del paciente, ya sea mediante hospitalización o tratamiento ambulatorio, dependiendo de la gravedad.

Finalmente, se está reforzando la exigencia del uso de barbijos en hospitales, en coordinación con la Secretaría de Salud local. Esta medida, que ya se implementa para el ingreso a centros hospitalarios, se extenderá progresivamente para que la población adopte esta práctica como parte de las acciones de prevención contra la influenza

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