La reciente decisión de eliminar la subvención a los combustibles, anunciada por el presidente Rodrigo Paz, ha generado una reacción inmediata entre diversos sectores del país. El transporte federado de La Paz manifestó su rechazo y convocó a una reunión de emergencia para analizar la medida, mientras que representantes empresariales justificaron el ajuste como una acción necesaria para ordenar la compleja situación fiscal, resaltando además los mecanismos de protección social implementados por el Gobierno.
Desde la Federación Chuquiago Marka, el dirigente Santos Escalante indicó que este jueves se llevará a cabo un ampliado con el objetivo de evaluar el impacto de la medida y definir posibles respuestas. Las conclusiones de este encuentro serán comunicadas al público alrededor del mediodía. Escalante destacó que uno de los principales motivos del descontento es la falta de información previa, ya que en encuentros anteriores con autoridades gubernamentales no se había planteado un levantamiento de la subvención a corto plazo. “Nos tomó por sorpresa esta decisión, porque no se mencionó que se aplicaría este año”, afirmó.
Aunque no se descartaron acciones de protesta como paros o movilizaciones, Escalante aclaró que cualquier determinación se tomará de manera colectiva y orgánica. Además, advirtió que el aumento en los precios de los combustibles podría reavivar el debate sobre las tarifas del transporte, debido a los mayores costos operativos que implicará.
En una línea similar, Víctor Tarqui, líder de la Confederación de Choferes Primero de Mayo, anunció que convocarán a todas las federaciones del país para analizar la situación. Expresó que consideran inoportuna la medida y que podría generar dificultades para la población. Tarqui enfatizó que cualquier decisión será consensuada con las bases del sector, ya que perciben la eliminación de la subvención como un golpe directo al transporte.
Los nuevos precios de los carburantes, que ya se aplican en algunos puntos de venta, fijan la gasolina especial en Bs 6,96 por litro y el diésel en Bs 9,80, entre otros ajustes que forman parte del esquema anunciado por el Ejecutivo.
Por otro lado, desde el ámbito empresarial, Jean Pierre Antelo, presidente de Cainco, sostuvo que el aumento en los precios del diésel y la gasolina responde a la necesidad de enfrentar una situación fiscal complicada y de transparentar costos que habían estado distorsionados durante largo tiempo. Antelo destacó que esta medida viene acompañada por acciones sociales destinadas a mitigar el impacto, tales como el incremento de la Renta Dignidad y del Bono Juancito Pinto, además de la implementación de un programa especial que otorgará entre Bs 200 y Bs 600 a sectores vulnerables. “Estas iniciativas buscan equilibrar el esfuerzo que se está solicitando a la población”, señaló.
En este contexto, el principal desafío será establecer espacios de diálogo que permitan atender las inquietudes de los sectores afectados y garantizar que el proceso de ajuste económico se lleve adelante con estabilidad, previsibilidad y protección social. Esto es fundamental para lograr un reordenamiento financiero del país sin agravar las tensiones sociales existentes
