El general Mirko Sokol, destacado por haber sido el primer egresado de su promoción en la Academia Nacional de Policías, ha desarrollado una carrera centrada en la fiscalización y la lucha contra la corrupción dentro de la institución policial. Ingresó a la academia en 1989 y se graduó en 1992 como subteniente, destacándose como abanderado y brigadier mayor de su promoción. A lo largo de su trayectoria, mantuvo un rendimiento académico sobresaliente, ocupando los primeros puestos en todos los procesos de calificación, incluso a nivel de coroneles.
Su experiencia incluye roles clave en áreas dedicadas a la transparencia y el combate a las irregularidades. Ha desempeñado funciones como fiscal policial e investigador en la Dirección de Asuntos Internos, además de haber liderado el Departamento Nacional de Transparencia y Lucha contra la Corrupción. En este último cargo, impulsó denuncias públicas que revelaron irregularidades en el ingreso a las unidades académicas policiales, lo que derivó en procesos penales y disciplinarios contra alrededor de veinte funcionarios, incluyendo oficiales de alto rango, algunos de los cuales fueron encarcelados.
Al asumir su nuevo mando, el general Sokol reconoció la existencia de estructuras y normativas dentro de la institución que han facilitado actos de corrupción por parte de algunos servidores públicos. Señaló que estos problemas no son aislados y que existen diferentes niveles de corrupción, desde altos mandos hasta escalones inferiores. Sin embargo, aseguró que un porcentaje significativo de los miembros policiales no ha participado en actos corruptos, estimando que entre un 5% y 10% podría estar libre de implicaciones directas.
En cuanto a la identificación y sanción de quienes incurran en corrupción, el general destacó la dificultad que representa probar estos hechos debido a la naturaleza clandestina de estas conductas. No obstante, afirmó que cualquier evidencia concreta será remitida al Ministerio Público y al sistema disciplinario para su debido proceso.
Sobre los desafíos que implica enfrentar la corrupción, reconoció que esta labor genera oposición tanto interna como externa. A pesar de ello, manifestó confianza en sus convicciones y en la protección espiritual que lo acompaña, reafirmando su compromiso con la justicia y el bienestar de la sociedad. Su objetivo es fortalecer una institución policial íntegra que contribuya a una patria más próspera y segura para las futuras generaciones
