La República Democrática del Congo logró su pase a la repesca internacional para el Mundial de 2026 tras imponerse a Nigeria en una ajustada definición por penales. El partido, que terminó empatado 1-1 en el tiempo reglamentario, se decidió en la tanda desde los once metros, donde el portero congoleño Lionel Mpasi-Nzau se convirtió en la figura clave al detener dos de los tres disparos nigerianos, permitiendo que su equipo ganara 4-3 en la serie.
El arquero del Le Havre fue determinante en un encuentro de alta tensión que dejó fuera a una de las selecciones más tradicionales del continente africano, que se perderá así su segundo Mundial consecutivo, tras no haber participado en la edición de Qatar 2022. Por su parte, la victoria permite a la República Democrática del Congo mantener viva la esperanza de regresar a una Copa del Mundo después de una larga ausencia desde su última participación en Alemania 1974, cuando el país competía bajo el nombre de Zaire.
El duelo se disputó en el estadio Prince Moulay Hassan, en Rabat, un escenario neutral que albergó un enfrentamiento donde la presión recaía más sobre la selección nigeriana, dirigida por Eric Chelle, debido a la obligación de regresar a la máxima competición tras su ausencia anterior. Nigeria abrió el marcador rápidamente, a los tres minutos, con un disparo desde la frontal de Frank Onyenka que, tras un desvío en Axel Tuanzebe, superó al portero Mpasi-Nzau.
Durante los primeros 30 minutos, Nigeria dominó el encuentro y estuvo cerca de ampliar su ventaja con otro disparo de Onyenka, que fue atajado por el guardameta congoleño. Sin embargo, en una jugada aislada, la República Democrática del Congo igualó el marcador. Alex Iwobi perdió el balón en el mediocampo, lo que permitió a Meschack Elia avanzar y asistir a Cedric Bakambu, quien envió un centro al punto penal. Allí, Elia definió con un remate sencillo tras un despeje poco contundente de Wilfred Ndidi.
En la segunda mitad, las oportunidades fueron escasas, destacándose solo un disparo de Bakambu que exigió una intervención del portero nigeriano. El partido se mantuvo parejo hasta la prórroga, donde se anularon dos goles a la República Democrática del Congo por faltas previas, correspondientes a Fiston Mayele y Noah Sadiki, que podrían haber cambiado el rumbo del encuentro.
Finalmente, la definición por penales fue el escenario donde se decidió el pase. Nigeria falló tres de sus lanzamientos, con Calvin Bassey enviando su disparo por encima del travesaño y Moses Simon y Semi Ajayi viendo sus tiros detenidos por Mpasi-Nzau. Gracias a estas atajadas, el portero se convirtió en el héroe de su país, que sueña con regresar a un Mundial tras más de cinco décadas de espera
