El presidente Rodrigo Paz Pereira salió al paso de las versiones que lo vinculan con Fernando Cerimedo en medio de la controversia generada tras el atentado contra la abogada y activista Nadia Beller, ocurrido el pasado 17 de agosto. En un mensaje difundido este 26 de agosto en su cuenta oficial de Facebook, el mandatario boliviano buscó marcar distancia respecto del consultor político argentino y aclarar cuál fue, según dijo, el alcance real de su participación en el proceso electoral y en los primeros meses de gestión.
La discusión en torno a Cerimedo se reavivó luego de su aprehensión en el aeropuerto de Viru Viru, en el marco de una investigación por tentativa de feminicidio. La Fiscalía solicitó además su detención preventiva en el penal de Chonchocoro, mientras el caso continúa ampliándose con otras indagaciones paralelas, entre ellas una pesquisa por presunto enriquecimiento ilícito, centrada en revisar el origen de sus ingresos y sus actividades económicas en Bolivia.
Frente a las críticas y a los cuestionamientos sobre la supuesta influencia del asesor en el aparato estatal, Paz sostuvo que el vínculo con Cerimedo se limitó a una colaboración táctica durante la segunda vuelta de la campaña electoral y en los primeros meses de su administración. Según explicó, el contacto surgió en ese contexto como parte del trabajo político rumbo a las elecciones, pero negó de forma tajante que hubiera existido una relación formal de dependencia o una estructura contractual con el consultor.
En su mensaje, el Presidente insistió en que no hubo un contrato ni una relación de trabajo directa como la que se establece con autoridades del Ejecutivo. También rechazó cualquier intento de convertir este caso en un ataque a su entorno personal y familiar, al afirmar que Cerimedo nunca tuvo autorización para representarlo ni para hablar en nombre de la Presidencia, el Gobierno o su familia.
Las aclaraciones del mandatario llegaron en un momento en que la oposición y sectores legislativos han incrementado sus críticas por la presencia de asesores informales sin contratos transparentes, una situación que, a su juicio, debilita la institucionalidad democrática. En ese marco, la diputada Sandra Rivero cuestionó el rol que habría tenido Cerimedo dentro del entorno presidencial y pidió una investigación a fondo sobre su nivel de acceso a decisiones estatales.
Paz, por su parte, afirmó que su administración brindará todas las garantías necesarias para que las investigaciones se desarrollen con transparencia y sin interferencias. Señaló que el objetivo debe ser esclarecer los hechos y llegar a la verdad para todos los bolivianos, en medio de una coyuntura que describió como compleja por la situación económica del país.
El jefe de Estado también aprovechó su pronunciamiento para remarcar que Bolivia atraviesa momentos difíciles, aunque aseguró que su gobierno seguirá adelante con las reformas legales y constitucionales que considera necesarias para impulsar el desarrollo nacional. Con ese mensaje, buscó cerrar filas en torno a su gestión y convocar a la unidad frente a una polémica que, por ahora, sigue generando repercusiones políticas y judiciales.