Después de la evasión de dos reclusos brasileños del centro penitenciario de máxima seguridad de Chonchocoro, quienes enfrentaban cargos por homicidio, el Ministerio Público inició una investigación de oficio que reveló serias deficiencias en los protocolos de seguridad y posibles complicidades internas. Como resultado de esta pesquisa, un agente policial fue detenido y otros siete funcionarios, incluyendo a autoridades del penal, quedaron arrestados.
Durante la inspección realizada en el lugar, fiscales y peritos detectaron evidencias claras de manipulación forzada en las puertas, la presencia de una escalera apoyada contra el muro perimetral y un arma blanca, elementos que habrían facilitado la fuga de los internos.
El fiscal encargado de la Unidad Anticorrupción de El Alto, Rodrigo Condarco, señaló que las pesquisas apuntan a la posible participación de miembros del personal de seguridad del penal en el escape. Los prófugos fueron identificados como De Oliverira Jangledson y Óscar Junior Terra Días de Floriano, ambos de nacionalidad brasileña y vinculados a la organización criminal Primer Comando Capital (PCC).
Condarco detalló que entre los detenidos se encuentra un policía aprehendido y otros siete arrestados, entre ellos el director del penal, el jefe de seguridad y varios oficiales. El Ministerio Público llevó a cabo un registro exhaustivo en la celda, las áreas de control y los accesos al recinto, encontrando indicios que comprometen a quienes estaban de servicio al momento de la fuga. El agente detenido tenía la responsabilidad de la vigilancia en la torre número dos, mientras que los demás permanecen arrestados a la espera de definirse su situación legal.
Entre los investigados figuran el coronel Juan Carlos Espinoza Zambrana, director del penal; Germán D. Q., jefe de seguridad; y los oficiales Agustín M. M., Adalberto M. M., Elías V. C., Juan R. A. y Rogelio B. V., según el informe fiscal.
Asimismo, se confirmó la ausencia del funcionario a cargo del control perimetral, lo que permitió que la escalera fuera utilizada para superar el muro y acceder al alambrado exterior. El arma blanca encontrada fue incautada como parte de las pruebas en el proceso investigativo.
En paralelo a la investigación, se desplegaron unidades policiales operativas y de inteligencia en diferentes puntos de El Alto y La Paz, además de reforzar la vigilancia en los pasos fronterizos, con el fin de impedir que los fugados abandonen el territorio nacional
