Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció la sustitución completa del personal que opera en la planta Senkata, encargada del almacenamiento y distribución de combustible hacia La Paz y otras regiones del país. La decisión se tomó de manera preventiva mientras se avanza en las investigaciones relacionadas con irregularidades detectadas en la planta.
En un comunicado oficial, la empresa estatal indicó que, como parte de su rol de víctima, presentará una querella y colaborará con las autoridades para esclarecer los hechos. La medida de relevar a todo el equipo de la planta busca garantizar la transparencia y el correcto funcionamiento de las operaciones.
El operativo que desencadenó esta acción fue realizado por la directora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), quien sorprendió a la planta durante una inspección. Se descubrió un desvío no autorizado de combustible desde un camión cisterna que transportaba diésel hacia una estación de servicio, pero sin la documentación correspondiente. Este hallazgo llevó a la intervención inmediata de la planta y a la determinación de procesar al personal involucrado.
Según el reporte oficial, el incidente ocurrió durante el traslado de 20.000 litros de Diésel Oíl en una cisterna identificada como 419-LCF, que se dirigía desde la planta hacia una estación de servicio privada. El desvío se detectó cuando el vehículo estaba en ruta, fuera del control directo de la logística de YPFB.
Este caso representa una novedad, ya que anteriormente las incautaciones de combustible ilegal se realizaban en las rutas o en domicilios donde se almacenaban hidrocarburos de manera irregular. La detección del comercio ilícito directamente desde la planta pone en duda la integridad del personal que trabaja en estas instalaciones, según lo expresado por la autoridad de la ANH.
En paralelo, el Gobierno avanza en la normalización del suministro de diésel y gasolina en el país, apoyado por acuerdos con Estados Unidos que han facilitado créditos para la importación del combustible necesario. Esta estrategia comienza a reflejarse en una mejora en el abastecimiento, evidenciada en la reducción de las filas de camiones en los surtidores de gasolina
