En el proceso de restauración integral de la Casa Nacional de la Moneda, en Potosí, se dispuso el resguardo preventivo del mascarón, uno de los elementos más emblemáticos y reconocibles del edificio y también de Bolivia. La medida forma parte de las acciones iniciales de la obra, que comenzó oficialmente a inicios de agosto con la firma del acta de inicio, en el marco de un proyecto orientado a preservar este monumento histórico y mejorar sus condiciones estructurales y museográficas.
Daniel Oropeza, director de la Casa Nacional de la Moneda, explicó que el mascarón está siendo protegido del polvo, los residuos y cualquier contacto accidental mientras avanzan los trabajos en altura. Según detalló, la intervención se desarrolla bajo un principio central: actuar sobre el inmueble sin poner en riesgo ninguno de sus bienes patrimoniales. En ese sentido, remarcó que, así como se trabaja en la recuperación de las cubiertas para que vuelvan a cumplir su función, también se resguarda aquello que durante generaciones ha dado identidad y rostro al monumento.
La restauración responde al deterioro acumulado por décadas en la infraestructura, principalmente a causa de filtraciones de agua que afectaron progresivamente distintas áreas del edificio. Así lo señaló el director general ejecutivo de Conoce Bolivia, Rodolfo Salinas, quien explicó que ese desgaste incluso obligó al cierre de algunos sectores del museo.
El proyecto contempla el desmontaje total de los 3.178 metros cuadrados de cubierta. El retiro de las tejas se realizará una por una, con el objetivo de preservar el valor patrimonial del inmueble. Además, se reforzarán las estructuras de madera, los muros de carga y otros componentes arquitectónicos que presentan desgaste por el paso del tiempo.
Salinas indicó que la intervención tendrá un carácter “casi quirúrgico”, debido a que busca devolver impermeabilidad y estabilidad a las estructuras sin modificar la apariencia histórica del edificio. Como parte de los trabajos, se colocará una capa impermeabilizante de aproximadamente tres centímetros antes de reinstalar cada una de las tejas originales.